Las buenas tarjetas son simples, rápidas y centradas en el recuerdo. Para el japonés, prioriza el audio, las tarjetas guiadas por ejemplos y un buen soporte de kanji. Aquí tienes qué mirar, cómo diseñar tarjetas y una rutina que escala.
Funciones imprescindibles
- Repetición espaciada con intervalos ajustables y controles para posponer o suspender
- Audio en ambas caras para la pronunciación
- Frases de ejemplo fáciles de poner en el reverso
- Campos de kanji con orden de trazos o referencias a componentes
- Etiquetas y filtros para sesiones dirigidas (nivel JLPT, tema, serie fonética)
Un diseño de tarjetas que funciona
- Mantén el anverso mínimo (japonés → significado o significado → japonés).
- Pon en el reverso un ejemplo corto y el audio.
- Un dato por tarjeta; divide los elementos con varios datos.
- Para los kanji, incluye un compuesto valioso y pistas de componentes.
Plantillas para empezar un mazo
- Anverso: japonés → reverso: significado + ejemplo corto + audio.
- Anverso: significado → reverso: japonés (opcionalmente con nota de acento tonal).
- Anverso: kanji → reverso: lectura + 1 palabra de ejemplo; referencia del orden de trazos.
- Anverso: expresión (colocación) → reverso: paráfrasis + audio.
Rutina diaria
- Primero los repasos (≤ 20–30 min). Ese tope es sagrado.
- Añade 15–30 elementos al día desde contenido real.
- Marca las tarjetas que se resisten; reconstrúyelas con mejores ejemplos.
Errores frecuentes
- Meter ensayos de gramática en las tarjetas; que sean breves.
- Estudiar solo listas; recoge elementos de lo que lees y escuchas.
- Ignorar los componentes de los kanji; las formas parecidas te frenarán.
Métricas
- Tiempo diario de repaso y tendencia del acierto.
- Elementos nuevos frente a tarjetas resistentes por semana.
- Palabras desconocidas por cada 1.000 en tus lecturas.
Cómo encaja Kanji Koi
- SRS pensado para frases, con una interfaz ágil.
- Desgloses por componentes y series fonéticas, y animaciones de trazos para kanji.
- Soporte sin conexión para sesiones de la duración de un trayecto.
Usa Kanji Koi para añadir notas de componentes a tus tarjetas de kanji y sumar las colocaciones que de verdad te encuentras. Así el mazo se mantiene ligero y valioso, y tu reconocimiento mejora donde importa: leyendo de verdad.
Si hay kanji en tu mazo, las herramientas que muestran el orden de trazos y los componentes emparentados fijan las formas y reducen confusiones.